sábado, 10 de septiembre de 2016

Alavés derrotó 2-1 al Barcelona


Final y sorpresa! Barcelona perdió, en el Camp Nou, 2-1 frente a Alavés por la Fecha 3 de La Liga. El conjunto vitoriano consiguió una sorprendente y meritoria victoria en el Camp Nou merced al espíritu de equipo al que Pellegrino apeló en los días anteriores al partido

Deseaba soñar Mauricio Pellegrino y buscar lo imposible en el Camp Nou. Deseaba el adiestrador del Deportivo Alavés emplear la fuerza del colectivo y competir. "Competir con humildad y también ilusión", repitió en la rueda de prensa anterior al partido. Soñó este sábado el Alavés y consiguió lo imposible: ganar al Barcelona.

Fue desde el comienzo una declaración de pretensiones la línea de 5 defensores que estableció Pellegrino en terreno azulgrana. Una zaga sólida y un dibujo tácticamente perfecto con el brasileiro Deyverson como islote ofensivo y única referencia en ataque. Una sublime lona de araña donde los contrincantes caían hasta quedar sin ideas.

El Barcelona fue inútil en la primera mitad de romper líneas y se fue a los vestuarios sin disparar a puerta. Ignoto el equipo de Luis Enrique, entró tarde en el partido. Para entonces el Alavés sorprendía y ganaba en el coliseo barcelonés.

Resulta complicado resaltar a un solo jugador sobre el bloque en el conjunto vitoriano. Exactamente bajo esa premisa trabaja Pellegrino y de esta manera lo recordó frente a la lluvia de encomios que recibió Marcos Llorente en las primeras datas. Fue un ejercicio de orgullo, esmero y sacrificio en todas y cada una de las líneas, desde Pacheco hasta Deyverson, autor del primer tanto.

De la nada se halló Jeremy Mathieu, que retornaba al once tras superar una lesión, con el tanto del empate. La lengua francesa aprovechó un servicio desde el rincón para superar al portero del Deportivo Alavés, algo que no pudo reiterar 2 minutos después en una acción ridícula, una ocasión que parecía imposible de fallar.

El cuadro visitante prosiguió tirando de oficio mientras que Luis Enrique repetía miradas al banquillo y llamadas a sus suplentes. De esta forma hizo el técnico asturiano ingresar en el terreno de juego a la caballería: Leo Messi, Andrés Iniesta y Luis Suárez, uno tras otro. La caballería al completo procuraba un rescate in-extremis.

Fue el rescate una alternativa que jamás llegó. Ibai se destapó como el más listo de la clase y en un nuevo fallo de Mascherano, superado en todas y cada una de las facetas este sábado, se llevó el balón a trompicones y terminó batiendo de disparo raso al principiante Jasper Cillessen. Era un día para soñar y el Alavés lo hizo para conquistar una victoria imposible, la segunda de su historia en el Camp Nou. Ya va a haber tiempo para despertar.